Digitalizar en 3D un objeto, de la vitrina a la pantalla

La posibilidad de convertir un objeto real a virtual abre la puerta a un universo tecnológico que nos ayuda a crecer.

 

Tanto si el objetivo de la digitalización es comercial, educativo, técnico o lúdico. Disponer de una copia virtual y exacta de cualquier objeto puede ser una gran ayuda, incluso para soluciones terapéuticas o comerciales mediante tecnología de realidad aumentada (AR) o realidad virtual (VR).

El objeto virtual puede ser utilizado en videojuegos, representaciones (renderizaciones) de interiorismo o arquitectura, producciones cinematográficas o de televisión, o simplemente dar a conocer a la otra punta del planeta de forma inmediata, con el máximo detalle y precisión .

Cada día crece la demanda de digitalización de productos para marketplaces o tiendas virtuales online. Con formatos más optimizados, como el glTF que puede agrupar en un solo archivo la malla 3D junto con las texturas necesarias para que su visualización correcta, ocupan menos espacio de memoria, por lo tanto se descargan más rápido y funcionan con más ligereza a las aplicaciones en tiempo real.

 

 

El objeto virtual que presentamos aquí fue escaneado con escáner de alta resolución y posteriormente optimizado en su malla 3D y en su textura para conseguir la máxima semejanza visual con el original. En este caso se ha procurado conseguir una densidad poligonal reducida que no ralenticen las aplicaciones 3D en tiempo real (RT) que puedan utilizarla y que a la vez se reproduzca correctamente en la pantalla.

En este caso el diseño de las texturas se ha realizado de acuerdo con la metodología PBR (Physically Based Rendering) con la que, mediante mapas de textura específicos, y dentro de unos parámetros muy concretos, para las diferentes particularidades (brillo , color, relieve, transparencia, etc) de la textura de cada objeto, conseguimos una representación visual muy realista. Además permite el intercambio de formatos entre aplicaciones 3D manteniendo la calidad y realismo de la textura al objeto 3D.

Pero también es posible tratar la malla 3D con una densidad poligonal más elevada que posibilite la impresión 3D de precisión, con el fin de obtener una copia física del objeto con una gran fidelidad de detalle y en multitud de materiales: resinas, plásticos , metales, vidrio, cerámica, cera …