Catalogación digital del patrimonio histórico-artístico con escaneado 3d

El patrimonio histórico-artístico, público o privado, es irrepetible, debemos preservar físicamente y también virtualmente, digitalizar con escáner 3d para poder reproducirlo si es necesario.

 

Una estatuilla, un jarrón, brazalete, mueble, mural, … que pertenezcan al patrimonio histórico-artístico son objetos valiosos y únicos. Los centros e instituciones que los custodian se encargan de preservarlos de posibles afectaciones externas.
También son elementos importantísimos para su estudio en las escuelas, institutos, universidades, colectivos, etc. Es importante que puedan ser visitados y observados con asesoramiento profesional especializado.

Otra forma de preservar el patrimonio cultural y artístico es la digitalización 3D del objeto con todo el detalle, su forma y medidas exactas, lo que permite su difusión online y la catalogación digital.
Mediante las presentaciones 3D, como la que acompaña este post, el objeto puede ser observado interactivamente 360º a su alrededor, apreciar los detalles de su textura, su desgaste provocado por el tiempo y sus colores naturales.
Su utilidad para la comunidad educativa y cultural es evidente. Un objeto virtual se puede compartir con cualquier colectivo o centro de estudio, vía Internet, como objeto individual o como parte de una colección, y puede ser incluido en libros digitales. Puede ser estudiado a distancia.

 

 

Con el escaneado 3D de alta definición y texturización hiperrealista podemos reproducir un objeto de forma virtual con una fidelidad extrema, tanto en la textura y colores como en su forma y medidas exactas, que nos permitirá adentrarnos para estudiar cualquier fisura, relieve o pigmento, por pequeño que sea … bueno, siempre que sea superior a 0,1mm.

El objeto 3D digitalizado se puede crear con diferentes niveles de detalle en su estructura poligonal (cantidad de polígonos a su malla 3D).
Una malla 3D con mucha densidad poligonal -cientos de miles o millones de polígonos- será óptima para imprimir en 3D con el mismo detalle y medidas que el objeto original.
En cambio, una malla 3D optimizada para utilizarse en aplicaciones online y en tiempo real, con poca densidad poligonal -cientos o miles de polígonos-, puede verse en una pantalla con todo el detalle y color pero a la hora de imprimirla como copia del objeto original sólo se obtendrá una “aproximación” a la forma, con poco pequeño detalle pero las medidas correctas.

Algunos museos de todo el mundo utilizan tecnología 3D para difundir también online las obras que custodian y presentan al público que los visita. Algunos ejemplos con presentaciones expuestas a plataformas online pueden ser: Auckland War Memorial Museum, en Nueva Zelanda, el Brooklyn Museum, en Nueva York, el Museo de Jaén, a España y otros.
Algún centro utiliza presentaciones 3D de alguna pieza importante del museo como reclamo publicitario en su estrategia de marketing, para atraer visitantes de a pie, los cuales pueden admirar algunas obras desde su casa antes de ir.
En el caso de The British Museum de Londres permiten incluso la descarga gratuita de algunos modelos 3D.